El balance de blancos en fotografía

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El balance de blancos en fotografía

Otro parámetro que tendremos que ajustar y que mejorará rápidamente la calidad de imagen de nuestras fotografías.
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Al salir de un lugar iluminado únicamente con bombillas de las de toda la vida es posible que nuestros ojos tarden un poquito en acostumbrarse al color de la luz exterior, y que durante ese tiempo lo veamos todo azulado. No digas que no, que te ha pasado, seguro. :)

La luz, dependiendo de su origen, tiene un color determinado pero nuestra vista se adapta muy fácilmente a esos cambios permitiendo que interpretemos los colores de manera similar en situaciones muy diferentes. Nuestro cerebro hace un buen trabajo en este sentido.
La cámara no tiene esa facilidad y aunque dispone de un sistema automático para intentar deducir el color de la luz y adaptarse a él no siempre acierta y verás que algunas de tus fotos salen con un color poco natural.
Por esto es importante poder decirle a la cámara el tipo de luz (y de ese modo su color) con el que estamos trabajando.

El balance de blancos en fotografía
Misma foto diferente balance de blancos

Hablamos de temperatura de color para referirnos al color de la luz y la escala que utilizamos para referirnos a un valor u otro se indica en kelvin (también lo encontrarás como grados kelvin, ºK o K).

Si miras en la Wikipedia verás que esta escala corresponde al color que emitiría un cuerpo negro al calentarlo a una determinada temperatura, desde los infrarrojos hasta los ultravioletas, pasando por todo el espectro de luz visible.

Con cada tipo de emisor de luz obtendremos una temperatura de color diferente. Las bombillas que utilizamos en casa pueden estar basadas en diferentes tipos de gas, filamentos de diferentes metales, LEDs u otros, y esto produce una luz diferente en cada caso. Si te fijas en las cajas de las bombillas caseras cuando las compres, verás que en muchas de ellas viene indicada la temperatura de color de la luz que emiten. Dependiendo de si buscas un ambiente más cálido o más frío te interesarán unas más que otras.

Por ejemplo, la temperatura de color de la luz que emite una vela estaría por los 1850 kelvin y la luz del día, la luz blanca, estaría en los 5500-6000 K.
¿Te has fijado en las luces de xenon de los coches? ¿De qué color las ves? Están por encima de los 6000 kelvin.

Tabla de temperatura de color
Tabla orientativa de la temperatura de color

Modo automático; A o AWB

Cuando tengas activado el balance de blancos automático la cámara debe buscar en la imagen un área que pueda considerar blanca y una zona que pueda considerar negra, y ajustar todo el espectro de colores de tu imagen utilizando estos datos. Esta operación no la realiza como tú y yo lo haríamos ya que la cámara no sabe distinguir una pared blanca de una lata de espárragos y solo se puede basar en los datos numéricos de la imagen. Sabiendo esto, en muchas situaciones es complicado acertar.
Además, no es tan difícil que el objeto más claro de una foto no sea blanco.
Aún así, acierta muchas veces y hay muchas situaciones en las que hará su función correctamente.

Métodos semiautomáticos de balance de blancos

Como de costumbre, la cámara dispone de un método sencillo de indicarle la temperatura de color aproximada con la que estamos trabajando y esto le servirá para ajustar la interpretación de los colores que reciba.
La abreviatura que puedes encontrar en tu cámara para el balance de blancos es WB (de White Balance). En realidad, lo de “balance” es una mala traducción del inglés y deberíamos estar hablando de “equilibrio”, pero bueno… tampoco nos vamos a pelear por eso.
Dependiendo del modelo de tu cámara este ajuste lo tendrás que hacer de una forma u otra pero estos automatismos suelen ir indicados con unos iconos que ya son un estándar de facto.
Lo más común es que puedas indicar si te encuentras a plena luz del día, a la sombra, si está nublado, si estás en un interior iluminado con bombillas (Tungsteno), luces fluorescentes o si estás utilizando un flash.
Después de este ajuste verás que tus fotos salen con un color más parecido al que ven tus ojos.

Tabla de balance de blanco
Rangos orientativos de los modos del WB

Mucho ojo con las luces fluorescentes ya que son una fuente de iluminación muy inestable debido al “flickering” o parpadeo que producen. Si has intentado hacer un video utilizando la cámara lenta del móvil lo habrás notado, seguro. Estas luces parpadean con la misma frecuencia que la red eléctrica; 50Hz (o lo que es lo mismo, 50 veces por segundo). Si haces una foto por debajo de esta velocidad (1/50s o menos) no lo notarás, ya que tu tiempo de exposición es más largo que uno de estos parpadeos y lograrás capturar su ciclo completo de encendido y apagado. Pero si tu tiempo de exposición está por encima de esta velocidad acabarás obteniendo una imagen de un momento determinado de este ciclo. Durante estas fases de encendido y apagado, las luces no solo son inestables es cuanto a la cantidad de luz emitida sino que su temperatura de color es muy variable también. Te volverás loco cuando veas cada foto con un tono diferente.
En la siguiente imagen verás la secuencia de 5 fotos tomadas en ráfaga a una velocidad de obturación de 1/2000s.
¡Gracias al amigo Román por indicarme que debería añadir esta nota!

fluorescentes y balance de blancos
“Flickering” o parpadeo de los tubos fluorescentes.

Modos manuales

Aún así, los modos semiautomáticos muchas veces no serán suficiente. Muchas cámaras ofrecen ajustes para diferentes tipos de fluorescentes o diferentes bombillas de incandescencia pero esto no es más que una guía aproximada.
A veces te interesará indicar con mayor precisión el balance de blancos e incluso fijarlo para asegurarte de que el color sea coherente durante una misma sesión.

Modo PRE

El modo PRE de tu cámara te permite capturar una foto a una carta gris y utilizarla como referencia en el resto de tus fotos de la sesión.
Una carta gris es una tarjeta (o placa, lámina, plástico plegable…) que ha sido fabricada expresamente para reflejar una cantidad determinada de luz y con un color muy controlado. También la encontrarás como “carta 18%”, “tarjeta de grises”, “gris 18%”, “carta de grises”, “gris medio”…
El 18% no hace referencia al nivel de gris sino a las características de reflexión de luz en su conjunto.

Carta gris fotografía
Encontrarás cartas grises en muchos formatos diferentes

Para ajustar el balance de blancos de esta manera tendrás que preparar tu carta gris bajo la iluminación que vayas a utilizar en tu sesión, activar el modo PRE de tu cámara (consulta el manual para saber exactamente cómo hacerlo) y hacer una foto a la carta gris ocupando la mayor parte de la imagen que puedas. De este modo la cámara podrá calcular con mayor precisión la temperatura de color con la que tiene que trabajar.
Este es un método muy empleado en entornos con luz controlada (en estudio, por ejemplo) ya que puedes ajustar el balance de blancos para toda una serie de fotos en las que no va a cambiar la luz.
Consulta en tu manual cómo realizar los pasos correctamente en tu modelo de cámara.

Indicar temperatura de color en kelvin

Elegir temperatura de color
Modo manual para indicar la temperatura de color

Es posible que tu cámara te permita indicarle numéricamente el valor exacto de la temperatura de color en kelvin.
Con este método puedes llegar a ser muy preciso en el ajuste pero claro… tienes que saber qué valor vas a indicarle a la cámara. :)
Hay que tener el ojo muy entrenado para ajustar de este modo el WB o disponer de uno de los medidores de la temperatura de color que hay en el mercado, pero son caros.
A la izquierda verás que en la Nikon D7000 se ofrece una lista de valores entre los que elegir. Otras cámaras te permiten indicarlo con mayor precisión.

Expodisc

Existen en el mercado unos discos que se colocan delante del objetivo antes de realizar tu sesión para realizar una primera medición. Este disco esta formado por un cristal de características especiales que permiten “difuminar” completamente la imagen que llega a tu sensor. Al conseguir una imagen tan difusa y homogénea resulta más fácil medir estos valores. Además esa imagen resultante te permite medir la exposición con la luz incidente.
El problema que yo veo es que el funcionamiento es similar al de una carta gris pero situada en el emplazamiento de la cámara y no del objeto que vas a fotografiar. Si tienes que estar poniendo el disco y desplazándote hasta el modelo para medir la luz incidente desde su ubicación en cada caso, puede ser un poco incómodo.
De todas formas no lo he probado. Si tú lo conoces te agradecería que nos dieras tu opinión en los comentarios.

La mejor forma de hacerlo

¿Hay una mejor forma de hacerlo? :)
Si haces tus fotos en JPG la capacidad de corregir el balance de blancos a posteriori se reduce mucho con lo que tendrás que afinar mucho más en la sesión para acertar con el balance de blancos. Sin embargo, si haces tus fotos en modo RAW, este ajuste puedes realizarlo en el ordenador sin ningún problema.

Carta de grises
¿He dicho que hay que ponerla cerca de la cara?

Lo que yo hago es hacer mis fotos siempre en RAW, incluyendo en cada cambio de luces una foto en la que aparezca una carta gris, sujetada por el modelo cerca de la cara o apoyada en la zona que más me interese de la foto. En ese momento me despreocupo bastante del ajuste en la cámara puesto que ya tengo un gris neutro de referencia iluminado con la luz de la sesión.
Después, al revisar las fotos en Lightroom, busco la primera foto de cada grupo, la que incluye la carta gris. Ajusto el balance en base a esa foto y copio el ajuste en el resto de fotos que tenían la misma iluminación.

En la foto de la izquierda verás el colorChecker de XRite. Si te fijas verás una lista de “grises” para retrato y otra para paisajes. Estos diferentes tonos de gris te permiten dar calidez a un retrato o variar entre cálido y frío en un paisaje. Para esto, en vez de medir uno de los grises neutros, tomas como referencia uno de los tonos azulados con lo que la corrección sale más cálida.

En una entrada próxima veremos cómo se realiza el ajuste del WB en Lightroom (léase Camera Raw).

El uso creativo del balance de blancos

El balance de blancos “correcto” no tiene porqué ser la mejor opción para tu foto. Con un balance de blancos diferente puedes trasmitir varias sensaciones en una escena.
Hay todo un mundo en la psicología del color que nos afecta directamente así que aprovechémoslo. Juega con los colores de tus imágenes para potenciar tu mensaje.

barca-diferentes-balances
¿No trasmiten estas tres versiones sensaciones diferentes?

Un retrato a un niño puede ganar en calidez y ternura con un pequeño toque en el balance de blancos.
¿Te imaginas un paisaje al atardecer con los tonos naranjas tristes y deslavados? Puede interesar… o no.
Mi consejo es que ajustes primero el balance de blancos para partir de una base neutra pero que no te cortes en probar otras opciones.

En todo el proceso de ajuste del balance de blancos y del color de tus fotos pueden aparecer dominantes de color que también quieras corregir. Pronto veremos a qué se deben, cómo detectarlas y cómo ajustarlas.

¿Quieres seguir leyendo?

La siguiente entrada en el Índice de fotografía es:

24 Ene 17

La profundidad de campo
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La profundidad de campo

En esta entrada vamos a ver qué es la profundidad de campo, cómo podemos modificarla y cómo podemos utilizarla para mejorar nuestras fotos.

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